NARANJA EN EL PECHO

Así como los más grandes entrenan el esfuerzo y el sacrificio por el deporte que aman. Los Zorritos Naranjas de Puerto Moreno se contagian de esa pasión y no hay condiciones climaticas que amedrente a ese entusiasmo.-

En los rincones menos pensados de La Madriguera que sería el predio del club, los formadores de las categorías menores  hacen un centro de entrenamiento de alta complejidad.

Y los pequeños enormes jugadores que se forjan en esa intemperie, transforman el color Naranja en el pecho, en ese fuego sagrado que se siembra en el Walter Montero, y se riega por todas las canchas donde flamee la camiseta de Puerto Moreno.-

Entre las recomendaciones saludables de los padres que acompañan, la línea conceptual del trabajo formativo,  que en su disciplina deja grabado los valores del club, en cada entrenamiento, junto al coraje de cada plantel, al final de cada jornada el sudor marca la satisfacción de haber cumplido.-

Así las categorías que van al gimnasio de la escuela con el Profe Chimy, o las de los Profes Pablo y Lucas, junto a las que se entrenan para cancha grande, la 2006, 2005, 2004, con Fito, Ariel y Jonatan,  disfrutan de encontrarse cada tarde en el club, y entre lanzamientos de bolas de nieve, alientos más visibles por el frío y la pelota como excusa, hacen del amor por el fútbol de Puerto, un ritual que se contagia hasta hacerse piel.-

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