MISTICA NARANJA

Es invierno en Bariloche y parece que los animos se atemperaran y como que todo cuesta un poco más. Y por otro lado, la geografía te hace acordar que es lógico porque estamos en la cordillera, y así se entiende que la actividad al aire libre dejaría de ser una opción.-

Es probable en el común de la gente, no en los corazones que se acostumbran a latir debajo de la camiseta de Puerto Moreno. Esta nota tiene como objeto destacar el temple y las ganas de mejorar que desde los más chicos, se entrena cada tarde en diferentes condiciones, no importa. Lo verdaderamente importante es volver al club, entrenar y superarse para ser el mejor jugador de Puerto posible.-

Por el lado de los Zorritos Naranjas de las categorías más chicas, hablamos de la sana  costumbre de asistir a cada entrenamiento, y encontrar en el gimnasio de la Escuela ese lugar para divertirse con la más pura expresión del fútbol. Y cada fin de semana disfrutar de la pasión compartida con amigos, entre alegrías y goles que se transforman en anécdotas épicas, aún en las mañanas más frías. Arrastrando a los padres a vivir el sentimiento por los colores de Puerto Moreno.-

Y aún en formación pero ya más grandes, más cerca de considerarse a si mismos, jugadores de futbol y con el mismo espíritu de superación, los 2003 sobre todo, y los mayores, 2002 y 2001, también muestran el camino del sacrificio.-

Sea con barro, nieve, sol, lluvia, un turno o dos por día, así haya que hacer los más exigentes trabajos que se le ocurran al entrenador a orillas del lago, o recorriendo las dimensiones de El Morro, con o sin pelota. Para los chicos de Puerto Moreno el respeto por el esfuerzo individual y colectivo va de la mano con el compromiso a ser la mejor versión deportiva de sí mismos. Eso se entrena y en el futuro se llamara la Mística Naranja.-

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