FUTBOL FORMATIVO, ES JUEGO EN EQUIPO

A veces se hace necesario repetir conceptos de trabajo con los más chicos, cuando con ellos trabajamos la actividad que ellos aman, que es jugar al fútbol. El club Puerto Moreno hace tres años ha instalado en su adn, el respeto por los procesos de aprendizaje de los más chicos.-

El camino elegido ha fortalecido las raíces de la identidad con el club de los kilómetros y por elección de los mismos niños, hoy podes observar después del horario de clases a muchos niños con ropa de Puerto Moreno, esperando su colectivo para ir a entrenar. Forma parte de ese orgullo infantil de ser de Puerto las 24 hs.

En opinión de quien escribe estas lineas, los adultos nos equivocaríamos mucho, quizas demasiado si se pretende apropiarse de ese sentimiento por delante de los que nuestros niños sienten. Siempre serán ellos los protagonistas de la historia, ya sea con la pelota, con la camiseta, con su categoría o con su club. Primero los niños.-

La historia de los clubes como el nuestro se ha escrito por padres que han impulsado primero a sus hijos, luego a la categoría del “nene”, para con el paso del tiempo transformase en directivos de lo que crearon, es casi la lógica del inicio. Ahora es responsabilidad del adulto saber cuando correrse de la foto para que se destaquen los niños.-

Quizás te tocó dirigir la categoría de tu hijo para dar una mano, o estar del otro lado del alambrado alentando, en cada caso, donde más te necesito ese niño fue como padre, entendiendo que el niño eligió el fútbol para hacer amigos y divertirse.-

El proceso formativo del niño como jugador de un juego como el fútbol, se completa si cada rol respeta la autonomía del niño en su relación con el juego, y es ahí donde la calidad de los formadores deportivos, en cuanto didáctica y experiencia, harán más completa y feliz esa formación.-

También hace falta aclarar de manera reiterada que dicho proceso formativo no concluye, sólo se transforma en competitivo o de elite, según las oportunidades que se presenten y los métodos de preparación que se elijan. Entender ese concepto será saludable para el jugador en su toma de decisiones para el desarrollo que logre alcanzar.-

Por otra parte, ayuda mucho aplicar lo anterior según la liga en la que se juegue, porque eso determina las etapas de crecimiento que se deberán afrontar y sus obstáculos. Ahí es donde los padres no deben pretender ser más profesionales que los hijos, ni buscar sus oportunidades para salvarse económicamente. Estamos lejos de eso.

Ahora si encontrás un club que te brinde la posibilidad de crecer dentro de los valores del fútbol, con directores técnicos capacitados para trabajar en el sentido formativo del deporte, que compartan con charlas de formación con los padres que se acercan a colaborar, respetando los roles. El mensaje que recibirán esos niños encontrará el fundamento del trabajo, que será el argumento más consistente que el niño pueda recibir.

En una comparación con el proceso escolar, la casa es el mejor lugar para educar a los niños, y la escuela el mejor lugar donde se les enseña. En el caso del club de futbol tenemos la ventaja sobre esas dos instituciones, es que el fútbol es la motivación más importante para los niños, y como tal, es obligación preservarla en su manera más pura, esa que suma valores en formación como personas de bien.-

El valor de la gestión de los grupos en las distintas edades tiene un valor primordial para el desarrollo personal y colectivo de los niños. Y para la familia hay una forma fácil de comprobarlo, es a través de la alegría con la que vuelve a casa, o las ganas de no perderse un entrenamiento. En el proceso habrá avances y retrocesos, errores y aciertos, pero por sobre todas las cosas, dejemos de lado los resultados del fin de semana, disfrutemos de verlos crecer sanos y felices detrás de la pelota.

Si esto se parece al día a día de Puerto Moreno puede ser que estemos juntos, en el camino correcto.-



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